Marzà ya ha firmado la resolución y se publicará mañana en el Diario Oficial

La Conselleria de Cultura ya ha firmado la resolución para la declaración de Bien de Interés Cultural de dos piezas muy singulares del patrimonio de Orihuela: La Diablesa y el Oriol. El equipo de gobierno inició los trámites para solicitar esta distinción en el año 2009, en el caso de la señera oriolana, y en el 2011 para la pieza de Nicolás de Bussy que otorga un carácter único a la Semana Santa de Orihuela, sin que hasta ahora se hubiese recibido respuesta por parte del Consell.

La declaración de BIC está a la espera de publicación en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), circunstancia que está previsto que se produzca el viernes, cuando al Consell mantendrá una reunión de trabajo en Torrevieja. Orihuela sumaría así estas dos piezas a su larga lista de BICs, que supera la decena, y les otorgaría una protección especial de cara a su conservación, restauración y disfrute por parte del público. Este último es uno de los requisitos del BIC, que sea visitable, por lo que el Ayuntamiento deberá determinar de qué forma se realizarán esas visitas, pues actualmente se encuentra en la Sala del Oriol en el Ayuntamiento, un espacio reservado a reuniones de trabajo del equipo de gobierno. El PSOE ya pidió en una moción el pasao pleno hacer visitable esta sala, pero no salió adelante tras el rechazo del equipo de gobierno y Ciudadanos.

En el caso del pendón, los argumentos para su declaración de Bien de Interés Cultural pasan por la propia historia de la bandera. Es más antigua que la propia Señera valenciana, y goza con los privilegios de no inclinarse ante nadie, salvo ante Dios y el Rey. Además, cuenta con los títulos de Real y Gloriosa, siendo una de las más antiguas de España.

La singularidad de La Diablesa también le ha valido este reconocimiento por parte del Consell. Es una de las protagonistas de la Procesión del Santo Entierro del Sábado Santo de la localidad. Representa a un elemento demoníaco, razón por la que tiene prohibida la entrada a un templo santo, por lo que se ve obligada a pasar de largo durante la entrada a la Catedral que realiza la comitiva procesional, con la figura del Caballero Cubierto como protagonista.

Se trata de una pieza de Nicolás de Bussy del año 1695, y que actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico de la Ciudad.

En la sesión plenaria del pasado jueves el alcalde, Emilio Bascuñana (PP), ya dejó entrever que era cuestión de días esta declaración, tras el debate de la moción del PSOE para exponer el Oriol al público. Esta situación fue comunicada al equipo de gobierno en una reunión que mantuvieron el pasado 24 de mayo con el director general de Cultura en el Ayuntamiento, un encuentro a puerta cerrada del que ni siquiera dieron conocimiento a los medios de comunicación.

De hecho, hasta ahora no se había dado a conocer ni siquiera la incoación del expediente, que lleva años en los cajones de la Conselleria sin que tan siquiera se les hubiese dado respuesta al Ayuntamiento de Orihuela, como ya denunció a final de la legislatura anterior el entonces edil de Patrimonio, Manuel Gallud.

En el caso del Oriol, el pleno acordó la petición de BIC en el año 2009, y se reiteró en 2011, aportando más documentación para reforzar el expediente. Ese mismo año, se trasladó el requerimiento para el caso de La Diablesa, y se volvió a solicitar en mayo de 2015 al no obtener respuesta. Todo ello pese a que la propia normativa del Consell establece un plazo de tres meses para dar respuesta a las peticiones de declaración de BIC y de un año para resolver los expedientes aceptados para el caso de los bienes muebles, 15 meses para los inmuebles y de dos años si se trata de bienes inmateriales.

De la que no se tiene noticia todavía es de la petición que data desde el año 2004 para declarar como BIC los Salzillos de Orihuela, una petición que se reiteró en 2010 y se volvió a cursar un año después, sin tampoco obtener respuesta.

Se trata de las primeras piezas declaradas BIC, pues hasta ahora solo tenían esta distinción bienes inmuebles como la Puerta de la Olma, Las Murallas de la ciudad, el Palacio Episcopal, el edificio de la Biblioteca Fernando de Loaces o el Santuario de Monserrate, entre otros.

Fuente: DiarioInformacion.com